Sí, la aerotermia puede instalarse en la mayoría de reformas y pisos existentes, pero funciona bien solo si se cumplen cuatro condiciones: espacio ventilado para la unidad exterior, emisores compatibles con baja temperatura, una envolvente razonablemente aislada y la documentación técnica exigida por el RITE. Sin esas piezas, el sistema arranca, pero rinde menos de lo que promete el folleto del fabricante.


En resumen:

  • La aerotermia solo funciona de manera eficiente si la vivienda tiene buena envolvente, emisores compatibles y documentación técnica según el RITE.
  • Su rendimiento mejora significativamente en reformas integrales que permiten recrecer los suelos y planificar hidráulicamente, en comparación con reformas parciales.
  • La elección del emisor, como suelo radiante o fancoils, influye en la eficiencia, ya que trabajan con temperaturas mucho más bajas que los radiadores tradicionales.
  • La instalación requiere coordinar obra civil, montaje de unidad exterior, conexiones hidráulicas y eléctricas, además de cumplir con la legalización y mantenimiento periódico.
  • Mejorar la envolvente térmica antes de instalar la aerotermia reduce la necesidad de sobredimensionar el equipo, disminuyendo el consumo eléctrico y optimizando el ahorro.

Tabla de contenidos

Cuándo compensa instalar aerotermia en una reforma: obra integral vs reforma parcial

La aerotermia no rinde igual en una reforma integral que en una intervención puntual de cocina o baño. Cuando se levanta el suelo entero, se cambian carpinterías o se toca la instalación de calefacción, el margen para dimensionar bien el sistema es mucho mayor que en una reforma parcial donde los radiadores existentes se quedan tal cual.

En una reforma integral resulta habitual sustituir la caldera de gas por una bomba de calor aerotérmica junto con suelo radiante, porque se puede recrecer el suelo y planificar el trazado hidráulico desde cero. En cambio, en una reforma parcial de baño o cocina, sustituir solo la caldera y mantener radiadores antiguos suele dar peor resultado, salvo que esos radiadores se redimensionen o cambien.

Compensa especialmente instalar aerotermia cuando coinciden estos factores:

  • La vivienda ya cuenta o va a contar con emisores de baja temperatura (suelo radiante o fancoils).
  • La envolvente térmica está en buen estado o se va a mejorar en la misma obra.
  • El consumo de agua caliente sanitaria es alto (familias numerosas, varios baños).
  • Se sustituye una caldera de gasóleo o gas antigua con más de 15 años de uso.

Si la vivienda tiene fachadas sin aislar, ventanas de un solo vidrio o cubiertas sin intervenir, el orden lógico cambia: primero se ataca la mejora de la envolvente y después se dimensiona la bomba de calor. Instalar aerotermia sobre una envolvente deficiente obliga a sobredimensionar el equipo, lo que dispara el consumo eléctrico y anula gran parte del ahorro esperado.

Emisores y soluciones técnicas: suelo radiante, fancoils y radiadores

El rendimiento de una bomba de calor aerotérmica depende directamente del tipo de emisor. Los equipos trabajan con temperaturas de impulsión de entre 30 y 35 grados para alcanzar su máxima eficiencia, mientras que los radiadores tradicionales se diseñaron para trabajar entre 60 y 70 grados. Esa diferencia de 30 grados es la que marca si el sistema ahorra dinero o solo cambia una factura de gas por una factura de luz igual de alta.

Comparativa de emisores y temperaturas de impulsión

El suelo radiante y los fancoils son los emisores naturales para aerotermia porque reparten calor a baja temperatura sobre grandes superficies. En una reforma, instalar suelo radiante implica recrecer el pavimento entre 5 y 8 centímetros. Esto afecta a la altura de puertas, marcos y umbrales. Conviene revisarlo antes de encargar carpinterías nuevas, no después.

Si mantienes los radiadores existentes, tienes tres caminos:

  • Sustituirlos por modelos de baja temperatura con mayor superficie de intercambio, que compensan trabajando a 45-50 grados en lugar de 65.
  • Instalar radiadores específicos de alta temperatura compatibles con aerotermia, pensados para climas más exigentes.
  • Combinar zonas: suelo radiante en estancias reformadas y radiadores redimensionados en las que no se van a tocar.

Consejo profesional: Si no quieres levantar todo el suelo, valora el suelo radiante de baja altura (paneles de pocos milímetros) en las estancias clave y deja los radiadores redimensionados en el resto. Es la solución mixta que menos trastoca una reforma parcial.

No siempre hace falta obra pesada: en pisos donde no se puede recrecer por límites de cota con el vecino de abajo, un buen dimensionamiento de radiadores de alta superficie evita renunciar a la aerotermia.

Radiador de gran superficie en dormitorio reformado

Aspectos técnicos y normativos: RITE, memoria técnica y legalización

La instalación de aerotermia está sujeta al Reglamento de Instalaciones Térmicas en los Edificios (RITE), que fija cuándo se necesita proyecto firmado por técnico competente y cuándo basta con una memoria técnica más sencilla. Para las potencias domésticas habituales, entre 4 y 16 kW, suele ser suficiente la memoria técnica, que resulta más rápida y económica de tramitar.

El proceso de legalización sigue estos pasos:

  1. El instalador autorizado redacta la memoria técnica o el proyecto, según la potencia y el alcance de la instalación.
  2. Se ejecuta la instalación conforme a esa documentación.
  3. El instalador emite el certificado de instalación, documento obligatorio que acredita que el equipo cumple la normativa vigente.
  4. La instalación se registra ante la comunidad autónoma correspondiente.
  5. Se revisa la potencia eléctrica contratada y las protecciones del cuadro, porque una bomba de calor añade una carga que muchas instalaciones antiguas no soportan sin actualizar el diferencial.

El proyecto firmado por técnico solo es obligatorio cuando la potencia útil supera los 70 kW o se modifican características esenciales de la instalación térmica del edificio, un umbral que en vivienda unifamiliar o piso rara vez se alcanza. Exigir un proyecto completo cuando basta memoria técnica solo encarece la tramitación sin aportar nada.

Además, el RITE obliga a un mantenimiento periódico del equipo una vez instalado, con revisiones que deben quedar documentadas. Si vives en un piso, conviene confirmar con la comunidad de propietarios la ubicación de la unidad exterior, aunque la normativa de propiedad horizontal facilita este tipo de instalaciones de eficiencia energética en zonas privativas.

Colocación parcial de unidad exterior en balcón

Costes, subvenciones y amortización en reformas con aerotermia

El coste de instalar aerotermia en una vivienda tipo en España oscila entre 6.000 y 20.000 euros, según el alcance de la obra y el tipo de emisor elegido. Una sustitución sencilla de caldera manteniendo radiadores redimensionados se acerca al tramo bajo; una reforma integral con suelo radiante nuevo, depósito de agua caliente y adaptación eléctrica se acerca o supera el tramo alto.

Varios factores empujan el presupuesto hacia arriba:

  • Obra civil para recrecer suelos y adaptar carpinterías.
  • Dificultad de acceso a la unidad exterior (áticos sin ascensor de carga, patios interiores estrechos).
  • Necesidad de un depósito acumulador de agua caliente sanitaria, con volumen equivalente a una nevera grande más su espacio de acceso.
  • Sustitución completa de radiadores en lugar de redimensionamiento parcial.

En experiencias reales documentadas, algunos hogares han reducido su gasto en climatización hasta un 70 % frente al sistema anterior, aunque ese porcentaje depende del aislamiento de partida, del tipo de emisor y de la tarifa eléctrica contratada.

Las ayudas y subvenciones a la rehabilitación energética, tanto autonómicas como estatales, suelen cubrir una parte del coste de sustituir sistemas de combustión por aerotermia; para más detalles, consulta esta guía práctica sobre certificado energético vivienda. El certificado energético de la vivienda suele ser un requisito previo para acceder a estas ayudas.

Paso a paso de la instalación durante una reforma

Instalar aerotermia dentro de una reforma exige coordinar dos equipos que normalmente trabajan por separado: el de obra y el de climatización. El orden de trabajo marca la diferencia entre una instalación limpia y una llena de parches.

  1. Visita técnica y estudio de cargas. El instalador calcula la demanda térmica real de la vivienda, no solo los metros cuadrados, para dimensionar la bomba de calor sin sobredimensionar.
  2. Coordinación con aislamiento y solados. Si se va a mejorar la envolvente o instalar suelo radiante, esa obra debe ir antes o en paralelo, nunca después de fijar la unidad interior.
  3. Montaje de la unidad exterior. Se instala en un espacio ventilado, con soporte antivibratorio y, si es necesario, pantalla acústica para minimizar el ruido hacia vecinos.
  4. Instalación del hidrokit y depósito de ACS. Este módulo interior ocupa un volumen similar al de una nevera grande y necesita espacio técnico accesible para mantenimiento.
  5. Conexiones hidráulicas y eléctricas. Se enlazan los circuitos de calefacción y agua caliente, y se revisa que el cuadro eléctrico soporte la nueva carga.
  6. Pruebas, reglaje y puesta en marcha. El instalador ajusta las curvas de temperatura según el emisor y comprueba el funcionamiento en distintos modos.
  7. Formación al usuario y entrega de certificados. Se explica el manejo del termostato y se entrega la memoria técnica, el certificado de instalación y el manual de mantenimiento.

Saltarse el paso de coordinación con obra es el error más caro: instalar la unidad interior antes de cerrar el recrecido del suelo obliga después a mover tuberías ya fijadas.

Errores frecuentes y recomendaciones prácticas para propietarios

El fallo más repetido es instalar aerotermia sin tocar antes la envolvente térmica de la vivienda. El equipo trabaja más horas y a mayor potencia de la necesaria, y el ahorro prometido se queda en la mitad de lo esperado. Le siguen el mal dimensionamiento (equipos sobredimensionados por miedo a que «no llegue») y la falta de previsión acústica en patios interiores estrechos, donde el ruido rebota entre fachadas.

Antes de firmar, pregunta al instalador estas cuestiones concretas:

  • ¿Han hecho un estudio de cargas térmicas real o han estimado por metros cuadrados?
  • ¿Qué temperatura de impulsión van a programar según mis emisores?
  • ¿Dónde va la unidad exterior y qué medidas acústicas se aplican?
  • ¿Qué incluye el certificado de instalación y quién lo tramita?

Consejo profesional: Incluye en el contrato de obra una cláusula que fije por escrito la potencia dimensionada, el emisor previsto y el plazo de entrega de la memoria técnica. Evita disputas si algo no coincide al final.

El mantenimiento preventivo anual y una garantía clara sobre el compresor son tan importantes como el precio de la instalación.

Experiencias y pruebas prácticas de ISI – Obras y Servicios

En los proyectos de reforma donde ISI – Obras y Servicios ha coordinado la instalación de aerotermia, la limitación más habitual no es técnica sino de espacio: patios interiores estrechos, azoteas compartidas o pisos sin terraza propia. La solución pasa casi siempre por negociar con la comunidad la ubicación de la unidad exterior antes de comprar el equipo, no después.

La lección que se repite obra tras obra es sencilla: cuando la coordinación entre el equipo de albañilería, el de instalaciones y el instalador de climatización se planifica desde el primer día, la aerotermia funciona sin sorpresas. Cuando cada oficio trabaja por su cuenta, aparecen recrecidos mal calculados y tuberías que hay que rehacer.

ISI – Obras y Servicios gestiona esa coordinación de forma directa con el cliente, sin intermediarios, y acompaña la documentación técnica hasta la entrega final de certificados y garantías.

Lo que realmente decide si la aerotermia merece la pena en tu reforma

La conversación sobre aerotermia se centra demasiado en el precio del equipo y demasiado poco en la envolvente de la vivienda. Esa es, para nosotros, la principal distorsión del debate: un equipo de gama alta metido en un piso con ventanas de un solo vidrio rinde peor que un equipo modesto en una vivienda bien aislada. El dinero mejor gastado en muchas reformas no es el que se destina a la bomba de calor más potente, sino el que se destina a mejorar fachada y carpinterías antes de comprar nada.

La recomendación práctica es invertir el orden habitual de las decisiones: primero reducir la demanda térmica, después elegir el emisor adecuado y solo al final dimensionar el equipo. Quien sigue este orden suele necesitar una bomba de calor más pequeña, más barata y más silenciosa que quien instala primero y aísla después, si es que llega a aislar. La aerotermia no es un sustituto milagroso de una buena envolvente. Es la pieza final de un sistema que solo funciona bien si las anteriores están resueltas.

— ISI – Obras y Servicios

Cómo ISI – Obras y Servicios coordina tu reforma con aerotermia de principio a fin

ISI – Obras y Servicios lleva más de 30 años ejecutando reformas en Zaragoza, y en aerotermia esa experiencia se traduce en una ventaja concreta: un único equipo coordina el estudio de cargas térmicas, la obra de albañilería, las instalaciones eléctricas e hidráulicas y la legalización, sin que tengas que hacer de intermediario entre tres empresas distintas que no se hablan entre sí.

ISI - Obras y Servicios

El servicio cubre desde la visita técnica inicial y el estudio de cargas hasta la coordinación con el instalador autorizado, pasando por la adaptación de suelos, carpinterías y cuadro eléctrico que exige cada proyecto de aerotermia. La metodología de ISI – Obras y Servicios elimina intermediarios y mantiene el presupuesto transparente desde el primer día, algo especialmente útil cuando una reforma combina obra civil con instalaciones técnicas que suelen inflar costes por descoordinación. Si estás planificando una reforma y quieres saber si tu vivienda es apta para aerotermia sin sorpresas de presupuesto, puedes solicitar información y presupuesto directamente con el equipo.

Fuentes

Recomendaciones